TD 2 BIOGRAFÍA DE MIGUEL HERNÁNDEZ




BIOGRAFÍA DE MIGUEL HERNÁNDEZ
(palabras del texto Biográfico : 756 )
El 30 de Octubre de 1.910, nace en Orihuela (Alicante) el segundo hijo varón de una familia dedicada a la cría de ganado. Desde muy temprana edad aprende el oficio de pastor de su hermano Vicente, simultaneando el pastoreo de cabras con los estudios en la escuela. Los jesuitas del colegio de Santo Domingo de Orihuela, donde ha estudiado Bachillerato, le proponen para una beca con la que poder continuar estudiando, pero su padre le necesita para ayudar a mantener a su familia en grave crisis económica, por lo que, a la edad de 15 años, tiene que abandonar sus estudios para dedicarse exclusivamente al pastoreo.
Sin embargo, Miguel no desiste de su interés por la lectura y el estudio y, mientras cuida el rebaño, no deja de leer con avidez libros de Derecho y Literatura, que le presta el canónigo Luis Almarcha. En esta época empieza a escribir sus primeros poemas, que son publicados por la prensa local y provincial. Su principal fuente de inspiración es el entorno en el que vive: la huerta, su patio, la montaña, las cabras, el pastoreo, el río…. Miguel aprovecha cualquier ocasión para escribir. Incluso tiene que esconderse de su padre, a quien le molesta esa afición poética de su hijo.
Con otros jóvenes de Orihuela organiza un grupo literario, que se reúne, al acabar su jornada de trabajo, en la tahona de su amigo Carlos Fenoll. Entre estos jóvenes se encuentra José Marín Gutiérrez, que posteriormente adoptará el seudónimo de “Ramon Sijé” y, a cuya temprana muerte, dedicará Miguel su célebre “Elegía”
A partir de este momento, los libros serán su principal fuente de educación, convirtiéndose en una persona totalmente autodidacta. Los grandes autores del Siglo de Oro: Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, Garcilaso de la Vega y, sobre todo, Luis de Góngora, se convertirán en sus principales maestros.

Se traslada a Madrid, donde trabaja de redactor de la Enciclopedia “Los toros”; colabora con asiduidad en la “Revista de Occidente” y hace amistad con Vicente Aleixandre y Pablo Neruda. Su poesía adquiere un contenido cada vez más social, en defensa de los más pobres y manifiesta a las claras un compromiso político con las ideas republicanas.
Al estallar la Guerra Civil en España, Miguel Hernández se incorpora al Ejército Popular de la República, participando en distintos frentes de batalla, como soldado y como poeta. En plena guerra, logra escapar brevemente a Orihuela para casarse el 9 de marzo de 1937 con Josefina Manresa. A los pocos días tiene que marchar de nuevo al frente de Jaén, viajando poco más tarde a la Unión Soviética como Comisario de Cultura del gobierno de la República Española.
Ya de regreso a España, en diciembre de 1.937, nace su primer hijo, Manuel Ramón, que morirá a los diez meses y a quien está dedicado, entre otros, el poema “Hijo de la luz y de la sombra”. En enero de 1939 nace el segundo, Manuel Miguel, a quien dedicó las famosas “Nanas de la cebolla”.
Concluida la guerra, tras varias vicisitudes, Miguel vuelve a Orihuela, donde es delatado y detenido. Se le traslada a Madrid, donde es juzgado y condenado a muerte en marzo de 1940. Gracias a la intercesión de algunos intelectuales y religiosos, amigos suyos, entre ellos Luis Almarcha Hernández, (el canónigo que le dejaba libros de su biblioteca), se le conmuta la pena de muerte por la de 30 años de cárcel.
De cárcel en cárcel, es trasladado en 1941 al Reformatorio de Adultos de Alicante, donde comparte celda con Buero Vallejo. Allí enferma, primero de bronquitis y luego de tifus, que se le complica con tuberculosis. Fallece en la enfermería de la prisión alicantina a las 5:32 de la mañana del 28 de marzo de 1942, con tan sólo 31 años de edad. Sus restos mortales reposan en el cementerio Nuestra señora del Remedio en Alicante, junto a los de su mujer Josefina Manresa y su hijo.
Miguel Hernández nos dejó libros de poesía: “Perito en lunas” (1933) , “El rayo que no cesa” (1936), “Viento del pueblo” (1937). También escribió obras de teatro: “Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras” (1934) “El labrador de más aire” (1937) “Teatro en la guerra” (1937)
Al cumplirse el centenario del nacimiento de Miguel Hernández, la Fundación que lleva su nombre, junto con el Ayuntamiento de Orihuela y la Genralitat valenciana, organizan actos en todo el mundo, tales como recitales poéticos, conferencias, exposiciones y concursos literarios, para conmemorar dicho acontecimiento.



DOS POEMAS DE MIGUEL HERNÁNDEZ

NANAS DE LA CEBOLLA
Cuando Josefina envía a la cárcel de Torrijos de Madrid una foto de su hijo con siete meses y le dice que tiene que alimentarse de pan y cebolla hervida, Miguel le contesta:

"No pasa un momento sin que lo mire y me ría, por muy serio que me encuentre, viendo esa risa tan hermosa que le sale delante de los cortinones y encima del catafalco ese en que está sentado. Esa risa suya es mi mejor compañía aquí y cuanto más la miro más encuentro que se parece a la tuya. Y los ojos, y las cejas y la cara entera. Este hijo nuestro, por quien no debes perder el ánimo y la confianza en esta vida, es más tuyo que mío..."

"Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que aquí no hay para mí otro quehacer que escribiros a vosotros o desesperarme"
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
.
Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

EL NIÑO YUNTERO



Con este poema, Miguel evoca en cada niño trabajador su propia tragedia de adolescente cabrero que arrea su ganado, saludando a los compañeros que realizan los estudios que él ha tenido que abandonar:

"Han pasado mis ojos por los pueblos de España: ¿qué han visto? Junto a los hombres tristes y gastados de trabajar y mal comer, los niños yunteros, mineros, herreros, albañiles, ferozmente contagiados por el gesto de sus padres: los niños con cara de ancianos y ojos de desgracia."

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,

a los golpes destinado,

de una tierra descontenta

y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo

de vacas, trae a la vida

un alma color de olivo,

vieja ya y encallecida.

Empieza a sentir, y siente

la vida como una guerra,

y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor

es una corona grave

de sal para el labrador.

Trabaja y, mientras trabaja,

masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja

de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,

y a fuerza de sol, bruñido,

con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es

más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente,

para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,

y su vivir ceniciento
revuelve mi alma de encina.

Le veo arar los rastrojos,

y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,

y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo

menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo,

verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,

que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.
(viento del pueblo)

ACTIVIDADES DE COMPRENSIÓN LECTORA

A) PREGUNTAS
  • Copia en tu cuaderno y responde las siguientes preguntas:

1) ¿Qué estudios completó Miguel Hernández?

2) ¿Por qué tuvo que abandonar sus estudios?

3) ¿Qué significa que fue un autodidacta? ¿Cómo lo consiguió?

4) ¿Es más fácil ser autodidacta en la actualidad o en la época de Miguel Hernández? ¿Por qué?

5) ¿Qué tipo de obras literarias escribió Miguel Hernández?

6) ¿Qué diferencia hay entre los poemas del joven pastor y los del soldado poeta?

7) ¿Qué motivo dio pie a que escribiera las “nanas de la cebolla”?

8) ¿Qué crees que significan los versos: “ Una mujer morena….. se derrama hilo a hilo sobre la cuna”?

9) ¿Qué aspectos de la vida de Miguel Hernández evoca el poema “El niño yuntero”?

10) ¿En qué tiempo verbal está escrita la biografía? ¿Por qué crees que se usa este tiempo?

B) VOCABULARIO
  • Copia en tu cuaderno las siguientes frases, pero sustituyendo las palabras subrayadas por sinónimos:


 -No es bueno simultanear las tareas escolares con la Televisión.

-Miguel no desistió de su interés por la lectura.

-Muchos escritores firman con un seudónimo.

-Es bueno leer con asiduidad.

-El ladrón fue delatado por los vecinos a la policía.

-En el salón de actos se celebró un recital de poesía.

-Un famoso poema de Miguel Hernández evoca a los niños trabajadores.


C) RESUMEN
  • Resume en tu cuaderno, como subtítulos, las fases principales de la biografía de Miguel Hernández.

D) INVESTIGA UN POCO
¿Qué fue del niño de las nanas de la cebolla? ¿Qué familia de Miguel Hernández vive actualmente?

Puedes escuchar las "NANAS DE LA CEBOLLA" cantada por Joan Manuel Serrat.

Y también "EL NIÑO YUNTERO"


HORARIO DEFINITIVO DE 6º A

TD 1 HORACIO , Una narración breve


Una breve narración: “HORACIO”
(Palabras del texto: 632)
Horacio jamás podría olvidar el día en que el conejo se cruzó en su camino. Porque, desde ese momento, Horacio dejó de ser el mimado de la casa. Y no es que fuese un exagerado, ni un celoso. No señor. Es que el conejo se los había metido a todos en el bolsillo.
¡Y pensar que, al principio, mucho Horacito por aquí, mucho Horacito por allá...! Pero fue llegar el conejo ¡y si te he visto no me acuerdo!
Por eso, un día Horacio se sentó bien derecho y entrecerró los ojos, como hacía siempre que tenía que tomar decisiones importantes. Después de barajar varias posibilidades (entre ellas la eliminación del conejo), Horacio tomó una determinación complicada: nada más y nada menos que...¡TRANSFORMARSE EN CONEJO!
Un poco de magia sabía, pero lo más importante era el poder de la voluntad.
-Querer es poder –se dijo Horacio para darse ánimos.
Tardó tiempo en conseguirlo, pero una mañana, después de tres horas de concentración mental, Horacio sintió, por fin, que “algo” le estaba sucediendo. Rápidamente saltó a la cómoda del dormitorio para mirarse en el espejo. Al principio, la impresión fue tan terrible que tuvo que cerrar los ojos. Pero después reaccionó. El gato respiró hondo y se miró de nuevo en el espejo. Sí, no cabía duda: una oreja enorme, blanca y rosada reemplazaba su antigua orejita negra de gato, la derecha. El resto fue sencillo: dos horas más de concentración y de palabras mágicas y Horacio quedó convertido en un perfecto conejo.
Arturito estaba encantado con los dos conejos. Lo que no se explicaba era de dónde había salido el segundo conejo, pero eso no le preocupaba demasiado. Lo que sí lo tenía inquieto era la desaparición de Horacio que, de la noche a la mañana, se había esfumado como por arte de magia.
-¡Pobrecito mi gato! –lloriqueó Arturito.
Al oir esto, a Horacio se le aflojaron las patas de la emoción y hasta le temblaron los bigotes. Pero enseguida pensó:
-Me gusta, me gusta y me gusta. Que sufra como sufrí yo.
La vida de Horacio cambió muchísimo. Ahora todos le hacían arrumacosy, a veces, hasta se lo llevaban a dormir a sus camas. Sin embargo, su nueva vida de conejo dejaba mucho que desear.
¿Y la comida? Horacio amaba la carne y odiaba las zanahorias y las lechugas , ¡que era justamente lo único que ahora podía comer!
Además, para ser conejo, Horacio tenía que estar todo el tiempo concentrado. Al menor descuido...¡zas!, empezaban a aparecerle pelos negros o se le achicaban las orejas. La verdad es que para un gato resultaba agotador tratar de ser conejo las veinticuatro horas del día.
Todo se complicó aún más cuando apareció Misia, una gatita blanca de ojos azules, a cuyos pies cayó destrozado para siempre el corazón de Horacio. Entonces, Horacio se acomodó en su jaula y se puso a pensar. A las pocas horas ya había tomado una nueva decisión: volvería a ser un gato.
Pero, con tantas emociones, a Horacio le costaba muchísimo concentrarse. Lo intentó una y otra vez, y nada. Cuantos más esfuerzos hacía, más conejo era. Hasta que un día, por fin, lo consiguió.
-¡Horacio!, ¡ha vuelto Horacio! –gritó Arturito loco de alegría-, pero... ¿dónde está el otro conejo? ¡Ha desaparecido como por arte de magia!
-Con un conejo basta y sobra, Arturito –dijo la mamá.
-¡Mamáaa –gritó de nuevo Arturito asustadísimo-. ¡A Horacio le pasa algo terrible! ¡Horacio tiene cola de conejo!
“No importa. Para un gato grande y fuerte, de orejitas delicadas y pelo negro, no hay nada más elegante que una cola de conejo, blanca y redonda como un pompón”, fue lo que pensó Misia, la gatita blanca de ojos azules, mientras se lavaba la cara preparándose para la cita de la noche.
GRACIELA B. CABAL
Barbapedro y otras personas. Alfaguara (Adaptación)
A) PREGUNTAS DE COMPRENSIÓN LECTORA
-Copia en tu cuaderno y responde las siguientes preguntas:
1.-¿Qué pretendía conseguir Horacio convirtiéndose en conejo?
2.-¿Cuántas horas en total tardó Horacio en convertirse en un perfecto conejo?
3.-¿Qué dos ventajas tenía para Horacio la vida de conejo
4.-¿Qué dos inconvenientes tenía para Horacio la vida de conejo?.
5.-¿Cuál de los inconvenientes era el más agotador? ¿Por qué?
6.-¿Qué dos sentimientos experimentó Horacio cuando se dio cuenta de que Arturito lo echaba de menos?
7.-¿Por qué 3 motivos decidió Horacio volver a ser gato? ¿Cuál crees que fue el más decisivo de los tres? ¿Por qué?
8.-¿Quién cuenta esta historia?
9.- Enumera los personajes de esta historia.
10.- ¿En qué época crees que podría pasar?
11.- ¿En qué lugar ocurre?
12.- ¿Cuál es el conflicto que desencadena esta historia?
13.- ¿Cuáles son los hechos y consecuencias de este conflicto?
14.- ¿Qué personaje ayuda a resolver el conflicto?
15.- Describe el desenlace.
B) VOCABULARIO
-Copia las oraciones donde aparecen las palabras enlazadas, sustituyendo éstas por sinónimos sin que pierda su significado original.
C) SÍNTESIS
Realiza un resumen de los elementos de esta historia, desarrollando los siguientes epígrafes:
1.-Personajes, tiempo y lugar.
2.- Conflicto.
3.- Hechos y consecuencias.
4.- Ayuda a la resolución del conflicto.
5.- Desenlace

TD 4 EL DÍA QUE NO HUBO CLASE


EL DÍA QUE HO HUBO CLASE
(Número de palabras: 757)
Era domingo a la peor hora, las seis en punto de la tarde. Al día siguiente, colegio. A Juan Guillermo se le empezó a formar un nudo en el estómago. Ahí estaba su mochila intacta, con todos los libros guardados y los deberes sin hacer.
Había pensado hacerlos el viernes, para olvidarse, pero se fue con Pablo a montar en bicicleta. Entonces decidió que los haría el sábado por la mañana, pero el sábado se fue de compras con la abuela. Después se celebraba el cumpleaños de Silvia y, al volver, estaba tan cansado que pensó: “Mejor el domingo por la mañana”. Pero el domingo se levantó tardísimo y encima había muy buenos programas en la tele y, además, le tocó ordenar su cuarto y salir a comer fuera, y así sucesivamente. Al final no tuvo tiempo para hacer los deberes.
Era domingo a la peor hora y el nudo en el estómago crecía cada vez más. Para disimular los nervios puso la televisión. En la pantalla apareció un mago famoso, con acento extranjero. Con las cejasfruncidas intentaba doblar una cuchara y la cuchara se dobló. Juan Guillermo, como tantos millones de telespectadores, obedeció sus órdenes: fue a la cocina y trajo un tenedor. Hizo todo al pie de la letra para sacar la energía magnética del cerebro y doblar las moléculas del tenedor. Nada. El tenedor no seinmutó. Juan Guillermo no pudo seguir, porque en ese momento lo llamaron para cenar.
Después de la cena vio una película hasta que se fue a acostar. “Mañana en la parada le pido a Andrés que me explique los ejercicios de matemáticas, por si me sacan a la pizarra”, pensó. Y con esa idea se le quitó un poco el nudo en el estómago y se durmió profundamente. Aquella noche, Juan Guillermo soñó con el mago y con sus ejercicios de control mental.
El lunes sonó puntual el despertador ¡a las seis en punto de la mañana! Juan Guillermo se acurrucó entre las sábanas para despedirse del sueño y se despertó una hora más tarde con los gritos de mamá:
-¡Vas a perder el autobús! Como me toque llevarte....
Y así fue. Por mucha prisa que se dio, no llegó a tiempo: el autobús había pasado su parada y no pudo alcanzarlo. Volvió a casa con cara de niño regañado y mamá, furibunda, tuvo que salir rumbo al colegio. “Que pase algo y no pueda llegar”, pensó Juan Guillermo. Al momento, por pura casualidad, el coche dio tres estornudos y se paró en medio de la calle, en plena hora punta. “¡Pobre mamá”!, pensó. Entonces Juan Guillermo se acordó del mago y le ordenó a las moléculas del coche que se arreglaran. Por pura casualidad, mamá le dio tres zapatazos a la batería y el coche empezó a funcionar. Pero ya era tardísimo y el tráfico estaba imposible. Por fin, ¡a las nueve y diez minutos! llegaron a la entrada del colegio. Juan Guillermo se bajó sin un beso, porque mamá estaba iracunda.
“¡Qué lunes tan lunes”!, pensó. Y deseó con todas sus fuerzas que ese día no hubiera clase. De ahora en adelante haría todos los deberes puntualmente:
-Esto no me volverá a pasar, lo prometo, pero, por favor, que no haya clase hoy –dijo en voz baja.
Dentro del colegio todo estaba en silencio. El pasillo, vacío de niños, las puertas de las clases, cerradas. Juan Guillermo avanzó, con el terrible nudo en el estómago, pensando una buena disculpa que decirle al profesor. Por fin llegó a su clase. Tenía matemáticas y no había hecho los deberes. Pegó la oreja a la puerta. El corazón le latía rapidísimo. Por lo demás, no se oía nada. Silencio absoluto.
Con toda la valentía que pudo reunir, Juan Guillermo Mantilla cerró los ojos, cruzó los dedos y...abrió la puerta. Fue como si hubiera dado un salto al vacío. Dentro no había clase. No había profesor ni alumnos. Ni pizarra, ni mesas, ni armario, ni techo, ni suelo, ni paredes. Así como suena: NO HABÍA CLASE. Detrás de la puerta, nada de nada. Cero absoluto, conjunto vacío. Todo un lunes por delante. Todo un lunes entero y nuevecito....
Recobró la alegría y las ganas de vivir: “Y pensar que hace un momento, estaba yo pidiendo perdón por respirar. ¡Y todo por no hacer los deberes! Esto se acabó", pensó.
Llegó a casa con determinación, en menos de una hora tenía los deberes hechos y pudo dedicarse a saborear el lunes como si fuera el mejor día de su vida.
YOLANDA REYES
El terror de sexto. Alfaguara (texto ampliado).

ACTIVIDADES
A).- COMPRENSIÓN LECTORA
Copia en tu cuaderno y responde las siguientes preguntas:
1.-¿Por qué Juan Guillermo no hizo los deberes el viernes por la tarde?
2.-¿Por qué no hizo los deberes el sábado por la mañana? ¿y el sábado por la tarde?
3.-¿Qué día y a qué hora empezó a sentirse mal por no haber hecho los deberes? ¿Qué le ocurría? ¿Qué hizo y para qué lo hizo?
4.-¿Qué hizo el domingo después de la cena?
5.-¿Qué excusa pensó para poder dormir con tranquilidad?
6.-Escribe dos motivos por los que llegó tarde al colegio.
7.-¿Qué deseó y que se prometió a sí mismo antes de entrar al colegio?
8.- ¿Por qué no había clase? Imagina dos posibles causas.
9.-¿Te ha pasado a tí algo parecido alguna vez? ¿Cómo te sentiste? ¿Qué te prometiste en adelante?
10.- ¿Qué opinas de la decisión final de Juan Guillermo?
B) VOCABULARIO
Copia en tu cuaderno las palabras enlazadas y sustitúyelas por sinónimos, o bien, explícalas en su contexto y con tus propias palabras. Añade, además, las siguientes:
-El árbitro se mostró intransigente con las faltas.
-Toda la clase sacó sobresaliente en el examen: fue algo insólito.
-Cuando le conté toda la verdad....... ni se inmutó.

C) RESUMEN
Resume el texto en 6 párrafos

RESUMEN DEL LIBRO "LOS INSTANTES PERFECTOS"


RESUMEN: “LOS INSTANTES PERFECTOS”
Autora: Ana Alonso
Ilustraciones: Raúl Allén
Editorial: Oxford (Colección el árbol de la lectura)

CAPÍTULO I
Arsenio es un tipo atractivo, elegante e inteligente; es un ladrón de guante blanco, es decir, un ladrón fino, que no usa la violencia para sus robos.

Se dedica a robar objetos valiosos a personas ricas. Prepara cuidadosamente sus golpes para no dejar huella y no estropear las cerraduras; los prepara con tanto arte que la policía nunca lo ha pillado. Su especialidad son las cajas fuertes.

Ha conseguido reunir una gran fortuna, en parte dedicada a comprar libros y a viajar por todo el mundo; en parte dedicada a ayudar a personas necesitadas, tal como hacía Robin Hood, su héroe.

Arsenio estudiaba cuidadosamente la psicología y la vida de sus víctimas y su víctima era la condesa de Tellington, una mujer olvidadiza de 65 años de la que había supuesto que elegiría su fecha de nacimiento como combinación de su caja fuerte. La condesa era una mujer iracunda y amargada, que regañaba a todo el mundo, incluso a sus nietos, especialmente a su nieta Cecilia, que estaba pasando el verano con ella mientras sus padres arreglaban los papeles del divorcio.

Esa mañana acababa de robar las famosas joyas de la condesa. Entre ellas le llamaron la atención dos piedras mágicas que cambiaban de color: eran las llamadas “instantes perfectos”, las piedras más raras y valiosas del mundo.